El manicomio de Sant Boi de Llobregat, al final del franquismo. Se desarrolla una trama que muestra diversos aspectos de interés, como la situación asistencial en salud mental previa a la tópica reforma que nunca acaba de llegar, la situación sociopolítica del momento y el análisis psicológico de quienes intervienen. A partir de este marco la narración toma forma y adopta elementos de intriga y enjuague.
El relato se inicia con el asesinato de un interno y la investigación policial que comporta, a cargo de un policía peculiar, el inspector Curto. El autor nos sitúa con realismo en el ambiente del centro de salud mental y teniendo el hilo argumental nos conduce al pasado, a la guerra civil y la posguerra; los hechos históricos vertebran el imaginario que acontece.
Pasado y presente se entrelazan y tejen un argumento sólido en el que todo tiene sentido y ritmo. Año después de estos hechos, un psiquiatra curioso - el Dr. Daniel - se interesa por el caso, lo revisa y hace nuevas aportaciones desde una perspectiva muy diferente.
El argumento y conocimiento del Dr. Tizón sobre la mente humana ofrecen como resultado una novela excelente y de buen leer a pesar de su extensión, habitual en el mundo literario pero no tanto en las obras de médicos, a menudo más breves. No sobra nada.